Emprender

Decido trabajar en lo que me gusta, en lo que se me da bien y/o en algo que veo un potencial increíble. Normalmente, y que alguien me corrija si me equivoco, cuando alguien decide emprender están latentes si no los tres factores unidos, al menos uno de ellos. Ejemplos:

a) He decidido dejarlo todo por lo que verdaderamente me apasiona: ser formador/ser dueños de mi propio negocio/montar una startup/la música

b) Tengo habilidades comunicativas/ soy emprendedor por naturaleza/tengo facilidad para tocar instrumentos

c) He visto que este modelo de negocio está arrasando en EEUU y lo voy a importar a mi país/he visto una necesidad en el mercado no completamente cubierta

Elijo cuántas horas quiero trabajar y cuánto quiero ganar. Normalmente está directamente relacionado, cuanto más tiempo trabajo, más dinero dinero gano. Sobre todo al principio vas a trabajar mucho más hasta que vaya todo un poco más rodado en la empresa. Evidentemente si eres freelance y la empresa eres tú sólo, será menos arriesgado y menos costoso que si eres empresario con un equipo a tu cargo. También los beneficios suelen ser menores (que no pocos). Otro apunte interesante es que puedes elegir con qué clientes te gustaría trabajar y tratar de ‘seducirles’.
Decido cómo administrar mi tiempo. Es probable que mi horario de máxima concentración, inspiración y creatividad sea después de cenar una ensalada ligera de 23:00 a 2:00, que no me guste levantarme a las 7:00 y que en ocasiones prefiera echarme una pequeña siesta de una hora y trabajar más descansado hasta las 20:00 . Tú eres el dueño de tu tiempo. Sólo un pequeño apunte, ten en cuenta el tiempo en el que están operativos tus clientes por el tema de la comunicación vía email, skype, teléfono, whatsapp, twitter o presencial.
Trabajo desde donde quiero. Hoy en día, gracias a las nuevas tecnologías e Internet, puedo estar trabajando mientras disfruto de una fantástica mañana de esquí en nieve virgen o durante unas vacaciones en el caribe. Únicamente necesito un teléfono, un ipad o un portátil, conexión a Internet y un poco de organización.
Aumenta la creatividad y la ilusión. Al trabajar en tu propio proyecto e ‘ir dando forma al muñeco’, se te van ocurriendo nuevas ideas para mejorarlo y trabajas con mayor ilusión.
No estoy haciendo algo que no me gusta con gente que no me interesa mientras gano un sueldo que no se adecua. Éste es uno de los puntos que ya había pensado    …la próxima entrada puede ser: ‘trabajar para terceros, o cómo sufrir lo indecible con algo que no es mio y me obliga a estar más de 40 horas método en una oficina…’ 

Y sinceramente, a método personal lo he sufrido poco porque normalmente he ido siempre más por mi cuenta, pero lo veo en otras personas, cómo se quejan, cómo aguantan y echan horas de más por algo que además de no ser suyo, no les gusta. ¿Te imaginas trabajar en algo que para ti no pase el tiempo? ¿Estar encantado de echarle horas y observar como crece tu propio imperio? Pues sí, eso se puede conseguir emprendiendo.

Lo que finalmente quiero recalcar con este post, es que a mi parecer ni lo uno es tan tan bueno ni lo otro es tan tan malo. Hay gente que está muy contenta con su trabajo en empresa, un equipo de trabajo fantástico, con proyectos motivantes… Además cobrando un sueldo fijo suficiente para vivir bien (o muy bien)  y sin excesivas preocupaciones. Si éste es tu caso, quizá no te interese comenzar un nuevo proyecto y prefieras pasar el tiempo libre disfrutando de tu familia y de los tuyos. Si por el contrario, te sitúas más en el último punto expuesto y además tienes una idea que quieres llevar a cabo, adelante y manos a la obra

Consejos para analizar a tu Competencia

Cuando estás haciendo un análisis sobre la viabilidad de tu negocio y en el proceso posterior, la planificación del mismo, es necesario tener claro todo sobre tu competencia. Cuántos son, quiénes, dónde están, qué ofrecen y cómo lo hacen.

Son esos factores, los que te permitirán idear un buen plan de negocios que sea efectivo y de buenos resultados. Lo importante es que comprendas que es la diversidad del mercado la que le entrega valor a tu marca. Por ello tienes que estar siempre al tanto de lo que sucede en él y tenerlo en cuenta en tu toma de decisiones.

1. A quién te enfrentas
La única forma de superar a la competencia es sabiendo quiénes son y qué están haciendo. Es recomendable identificar el área geográfica que cubren y la principal ventaja que les ha permitido obtener clientes. Esta información te ayudará a determinar con mayor facilidad, las estrategias de posicionamiento a seguir para entrar y desarrollarse en el mercado.

2. Precio
Analizar el precio de tu competencia es otro punto a tener en cuenta. Te ayudará a establecer tus precios, si aún no lo has hecho y si ya los tienes ver si estás sobrevalorando tu producto y por consiguiente tendrás que justificar el motivo (calidad, servicio). Si estás por debajo, ten cuidado de incurrir en pérdidas por querer ser competitivo.

3. Valoración
Una vez que determines quién es la competencia, hay que establecer qué competidores tienen mayor peso. Para hacerlo, puedes manejar diferentes criterios: el tamaño de la empresa, la calidad de sus productos, precios, servicios, posicionamiento en el mercado, canales de distribución y estrategia de marketing.

4. Sistematiza el análisis
Hay empresas que diseñan sus propias metodologías para poder hacer un estudio de competencia. Por ejemplo, una matriz de producto o mercado, donde tendrás la información acerca de tu producto y en qué posición competitiva se encuentra. Otra sobre las ventajas comparativas con tu competencia directa y así evaluar si estas acorde a los objetivos institucionales, principios y valores de tu empresa. Es fundamental tener un buen software que te permita sacar estadísticas y hacer minería de datos.

5. Compárate
Compárate con la competencia desde el punto de vista del cliente. Se trata de responder con sinceridad y honestidad a la siguiente pregunta: ¿respondemos a las necesidades del consumidor mejor o peor que la competencia?

6. Convierte sus debilidades en tus fortalezas
Por último, debes saber encontrar las debilidades en tu competencia. Puede que para ello tengas que dedicarle más tiempo, pero encontrar estos puntos flacos será muy útil, especialmente para evitar cometer los mismos errores.

Sólo aplicando un poco de sentido común tendrás claro cómo funciona tu competencia. Estar siempre actualizado e informado sobre qué hacen los demás, te permitirá innovar, mejorar y crecer.

¿Conoces otros consejos para analizar la competencia? ¿Tienes experiencias en esta área que puedan ser compartidas?