Como Mejorar tu Productividad Laboral

Uno de los tópicos más extendidos en el mundo laboral es que para llevar a buen término el 80% de nuestro trabajo, únicamente empleamos el 20% de nuestro tiempo. Si nuestra jornada laboral tiene ocho horas, debemos consierar que hay 1,6 horas (que fácilmente podemos estirar a dos horas) en nuestro día que van a ser las auténticamente productivas, las que nuestra atención se encuentra realmente enfocada y en las que podemos dar lo mejor de nosotros.

En MuyPymes solemos decir que esas dos horas suelen corresponderse con las dos primeras de nuestra jornada laboral, y que un buen hábito es aterrizar sobre nuestro escritorio y antes de abrir nuestro correo electrónico, empezar a lidiar con la tarea más importante del día. El rendimiento que ofrezcamos durante estas dos primeras horas, influirá en nuestro trabajo el resto del día.

Este artículo te va a ayudar a hacer mejor tu trabajo #productividad

Comer, dormir, hacer ejercicio

Existen centenares de recetas mágicas que prometen convertirnos en personas más productivas. Decenas de trucos que nos pueden ayudar a gestionar mejor nuestro tiempo, a ordenar nuestras tareas, aprovechar los huecos libres, etc. Y aunque es cierto que muchas de estas funcionan y tienen sentido, también lo es que las técnicas que mejor resultado nos van a dar, son las más sencillas.

Algo teóricamente tan sencillo como comer bien, descansar las horas suficientes y hacer ejercicio, pueden convertirnos en una persona mucho más productiva que otra que pasa el día leyendo libros de management y productividad personal y empresarial, pero que tiene una vida desordenada. Sí los romanos decían “Mens sana in corpore sano”, había una razón.

Tu método es tuyo

La productividad personal es precisamente eso, personal. Esto quiere decir que aunque los consejos que te damos desde MuyPymes (y otras publicaciones) seguramente no te van a hacer daño, lo cierto es que finalmente eres tú el que tiene que escoger el método que mejor te ayude a gestionar tu tiempo.

En el primer punto de este artículo te hemos recomendado empezar tu jornada laboral con la tarea más importante y dejar el correo electrónico para después, pero a lo mejor no es lo que realmente funciona para ti. Todos los consejos que leas sobre productividad, tómatelos precisamente como lo que son: consejos. Porque en realidad, no hay reglas infalibles y finalmente, eres tú el que tiene que diseñar su propio método.

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Tener buenos hábitos te hace ser más productivo

Adquirir un hábito cuesta. Lo sabemos todos. Y aunque los expertos aseguren que necesitamos 21 días para introducir un nuevo hábito en nuestra vida, lo cierto es que puede costarnos bastante más. Y sin embargo los hábitos son importantes. Y cuentan. Si leemos un libro como “El poder de los hábitos”, deCharles Duhigg, descubrimos que casi la mitad de las actividades que llevamos a cabo a lo largo de un día, responder a hábitos que hemos ido adquiriendo a lo largo de nuestra vida.

Si somos capaces de introducir nuevos hábitos positivos en nuestra vida (madrugar por ejemplo, cambiar nuestra dieta, etc.) son estos y el poder que arrastran, los que nos van a convertir en personas más productivas.

Tiempo + Energía + Atención = Productividad

Si tuviésemos que escribir una fórmula que definiese lo que es la productividad, los tres ingrediente que seguramente formarían parte de la receta mágica serían tiempo, energía y atención.

Al final y al cabo, la mayoría de los artículos que se escribem sobre este tema tratan sobre cómo gestionamos mejor nuestro tiempo,  cómo mantenemos nuestra energía equilibrada a lo largo del día y cómo enfocamos nuestra atención para obtener mejores resultados. 

Y si es cierto que como comentábamos en el punto anterior, tu método es tuyo, también lo es que cualquier método que realmente sea efectivo tiene que tener en cuenta estos tres conceptos clave.

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No hay una fórmula mágica que nos convierta en personas más productivas, pero hay muchas tácticas que nos van a ayudar a serlo

Tómate este artículo como lo que es. No esperes encontrar aquí la fórmula perfecta de la productividad. Tampoco la encontrarás en otro sitio. La afirmación de que tu método es tuyo implica necesariamente, que no existen fórmulas secretas super efectivas. Sin embargo, sí que hay decenas de tácticas que te pueden ayudar y orientar para tomar el camino adecuado. De muchas de ellas hemos hablado en MuyPymes.  Si quieres ir abriendo boca, te recomendamos la lectura de estos artículos.

6 trucos de productividad que puedes “robar” a algunos de los jefes más relevantes

Cómo aumentar tu productividad empresarial desde la carretera

5 rituales mañaneros para mantener tu productividad todo el día

50 Consejos sencillos para mejorar tu productividad en 2014

Trabajar demasiado, durante demasiado tiempo, merma tu productividad

No nos cansaremos de decirlo. Lo importante no es trabajar más, sino trabajar mejor.  Trabajar diez horas al dia no te convierte en una persona más productivida que una que trabaja siete, pero que sabe lo que tiene que hacer en cada momento. Deja de calentar la silla, de procrastinar, de sufrir estrés innecesario y enfoca tu energía en lo que realmente importa.

En “Multitarea: el gran enemigo de la productividad al descubierto” os contábamos que en realidad, desde un punto de vista científico, las personas que apuestan por la multitarea o que incluso presumen de ello, son mucho menos productivas que las que se enfocan en una única tarea. Por otro lado el trabajo excesivo conduce casi de forma inevitable a burnout o a quemarnos en el trabajo, con consecuencias físicas, psicológicas y laborales.

En nuestro artículo “20 signos que indican que te estás ‘quemando’ en tu trabajo” vas a encontrar las claves para detectar si hay determinados hábitos que debes empezar a corregir de forma inmediata.

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La mejor motivación surge del saber por qué haces lo que haces

Está claro que hay determinadas actividades o tareas dentro de tu trabajo, que te motivan mucho más que otras. Y que hay algunas que no requieren ninguna carga adicional de motivación, mientras que otras pueden convertirse en grandes piedras que atan a nuestro cuello.

La carga puede volverse mucho más ligera si entendemos cuál es el propósito de cada tarea y lo que es más, si comprendemos cómo esa tarea se alinea con nuestros objetivos profesionales o personales.

Si bien esto no siempre es posible, sí que es verdad que nuestro desarrollo como personas, debería ir encaminado en esa dirección, en hacer en cada momento lo que queremos hacer. Y no porque es lo sencillo, sino porque tenemos derecho a hacer algo que nos motiva y apasiona.

La productividad no es lo que produces, sino lo que consigues

Dejamos para el final uno de los grandes mitos de la productividad. Muchos confunden productividad con producir, probablemente por una más que comprensibles similitud sintáctica. La productividad en realidad no es otra cosa que conseguir cumplir con nuestros objetivos en el menor tiempo posible, de la mejor forma posible. Una vez más, no es trabajar más, sino trabajar mejor.

Un ejemplo práctico. Juan y Pedro se incorporan el 1 de septiembre al trabajo, después de haber pasado un mes de vacaciones veraniegas. Ambos tienen en su bandeja de correo electrónico 350 mensajes sin leer. Juan pasa toda la mañana revisando los mensajes y respondiendo a todas las preguntas que se plantean. Pedro en cambio, echa un vistazo por encima, determina esos dos que realmente son urgentes y archiva el resto, sin leerlos. Juan ha perdido todo un día de trabajo en una tarea que realmente descubrirá más tarde que tiene poca importancia, mientras que Pedro es consciente de que si ha archivado algo importante, recibirá un nuevo correo o una llamada de teléfono más adelante.

Razones por las que sigues siendo “Pobre”

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A continuación un listado de actitudes negativas por las que muchos siguen siendo pobres y jamás se convertirán en los “millonarios” de sus sueños.

Hay tres etapas identificables de la riqueza: cuando se obtiene, cuando se gasta y cuando se explota. Para llegar a este punto se requiere al menos de tres generaciones.

No obstante que seguramente no te volverás rico de la noche a la mañana, expertos señalan algunos obstáculos que nos impiden convertirnos en personajes acaudaladas. Errores financieros y de planeación, básicamente.

1. Gastas excesivamente

52 por ciento de la gente gasta más de lo que tiene, de hecho el 22 por ciento se confía demasiado al utilizar tarjetas de crédito y otros instrumentos de deuda. Lo mejor será analizar hacia donde van nuestros recursos, ver los pagos mensuales que tenemos que hacer y crear un presupuesto “realista”, que permitan no gastar todo nuestro sueldo mensual, dejando algo para el ahorro o la inversión.

2. No ahorras

Tan sólo en EU, el porcentaje de ahorro llega apenas al 4.9 por ciento de la población. Ahorrar debe ser una prioridad si quieres llegar a ser “rico”. Empieza con un “fondo de emergencia”, cuando este fondo crezca, podrás utilizar parte de dichos recursos en adquirir una casa, automóvil o alguna otra inversión. Esto a su vez te permitirá producir más dinero y acumular riqueza.

3. Tienes demasiadas deudas

Aunque las hipotecas son una deuda, tienen un valor a largo plazo que las hace muy atractiva, no así por ejemplo los préstamos o las deudas provenientes de tarjetas de crédito con altas tasas de interés. Intenta reducir tu nivel de endeudamiento y no lo utilices bajo ninguna circunstancia.

4. No tienes un plan

Para aquellos sin un plan financiero resulta un sueño imposible llegar a ser rico. Siempre hay excusas para gastar de más y no ahorrar. Cuando se tiene una planeación financiera bien definida no se pueden rebasar ciertos límites y los imprevistos están previstos por ejemplo, con un fondo de emergencia. Es muy útil que te sientes a realizar un plan financiero, no tienes que invertir mucho tiempo y si disfrutarás de muchos beneficios económicos.

5. No cuentas con “red de segurirdad”

Es repetitivo, pero si quieres ser rico o al menos alguien con solvencia económica, debes contar con una “red de seguridad”, después de ahorrar cierta cantidad al mes durante medio año, tendrás la posibilidad de enfrentar alguna emergencia como una intervención quirúrgica, una multa de tránsito, un pequeño choque, etc.

6. Piensas que es demasiado tarde

Las personas pobres piensan que es demasiado tarde empezar con el hábito del ahorro y por eso siguen siendo pobres. Como el ejercicio, “nunca es demasiado tarde”, aunque es difícil empezar a hacerlo, principalmente porque sigues endeudándote y pagando lo que debes, con un esfuerzo extra podrás empezar a ahorrar; luego ocuparás estos recursos para pagar tus deudas y llegarás a un punto en el que estés “tablas”, listo para empezar de cero, sin deudas y sí con muchas oportunidades de volverte rico.

7. Siempre te quejas antes de actuar

“No gano suficiente dinero”, “La vida es demasiado cara”, “Nunca dejaré de pagar mis deudas”. Si eres pobre seguramente has dicho alguna de estas desesperanzadas frases, no seas negativo. Si bien los malos hábitos tardan en morir, con un poco de convicción todo puede cambiar. Deja de quejarte y de poner excusas. Mejor asume tu responsabilidad en  aquellos malos hábitos financieros y concentra tus esfuerzos en cambiar.

8. Vives el hoy y te olvidas del mañana

Al gastar impulsivamente y pensar que no sabes lo que pasará mañana, “por eso hay que disfrutar el hoy y ahora”, lo único que estas haciendo es dañar tu economía a largo plazo. Debes pensar en tu futuro, cuando seas anciano y no puedas pagar el mismo nivel de vida que acostumbrabas de joven. Cambia tu forma de pensar de, “compro ahora, me preocupo más tarde”, a “ahorro ahora, me hago rico más adelante”.

9. Pones todos tus huevos en una sola canasta

Si tienes fondos para invertir en el banco o en un negocio, no lo hagas en uno sólo, eso genera menos riqueza que si lo diversificas. Tal vez realizando varias inversiones pequeñas o abriendo dos tiendas, una de zapatos y la otra de agujetas para zapatos. Además, cuando ponemos todo nuestro dinero en un lugar, corremos mayor riesgo de perder todo “de un jalón”. Invierte a diferentes niveles de riesgo y abre diferentes tipos de negocio, así de fracasar por un lado, seguro te quedará algo con que resurgir.

10. Crees demasiado en la suerte

Si sigues pensando que algún día llegará tu héroe financiero, que se casará contigo y te hará olvidar tus deudas y pobreza, o tal vez sigues soñando con ganar la Lotería y que todos tus problemas económicos terminen, felicidades, seguirás siendo pobre hasta el último día de tu vida.  Mejor ponte a trabajar, planea, ahorra y disfruta.